Lic. Esp. Ana Bihurriet*
RESUMEN
El primer caso de alergia al látex fue descripto en Alemania en 1927 y el segundo en 1979.1 Conociendo en profundidad el tema desde el año 1997 se comienzan a retirar los elementos que contienen látex dentro de los hospitales, y se los reemplaza por materiales sintéticos como nitrilo, neopreno, silicona y poliisopreno sintéticos.
En los países desarrollados se ha logrado en gran medida su erradicación, mientras que en los países subdesarrollados se trabaja en la utilización correcta del recurso material con la detección de los grupos de riesgos, la identificación y la implementación de protocolos libres de látex.
La respuesta a la alergia rara vez se presenta en el periodo neonatal, pero la prevención para reducir el riesgo de sensibilización en los pacientes de riesgo debe realizarse desde el nacimiento, cuando ingresan a la unidad de cuidados intensivos neonatales y continuar por el resto de su vida.
Este artículo resume los conceptos generales sobre la alergia al látex que pueden presentar los recién nacidos y el personal de salud, y la importancia de generar protocolos que aborden integralmente el cuidado.
Palabras clave: alergia, látex, recién nacido.
Cómo citar:
Bihurriet A. Cuidados de enfermería libres de látex. Rev Enferm Neonatal. Abril 2017;23:10-13.
INTRODUCCIÓN:
El látex es una sustancia que se obtiene de la savia de un árbol tropical llamado Hevea brasiliensis. Incorporado por la industria por su capacidad de brindar elasticidad, se utiliza para la realización de diferentes productos, entre ellos insumos hospitalarios. Muchos materiales que contienen esta sustancia se emplean en la unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN) para la atención directa del recién nacido (RN).
La alergia al látex es una respuesta alterada del sistema inmunitario a las proteínas que se encuentran en el látex de caucho natural.
En la década del 80 por recomendaciones internacionales del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) se incrementa la utilización de guantes de látex, elásticos y flexibles, con el objetivo de tener una barrera de protección para los trabajadores de la salud, y evitar el contagio con sangre y fluidos corporales.
Los guantes de látex son un elemento que se emplea con frecuencia dentro de las terapias intensivas. El contacto directo y reiterado con el personal, hace que este sea uno de los grupos de riesgo para desarrollar la alergia.
El Registro Nacional de Anomalías Congénitas (RENAC) informa una prevalencia de 6,4 pacientes con espina bífida por cada 10 000 recién nacidos.2
Algunos estudios sugieren que los pacientes con espina bífida incluso en la ausencia de múltiples procedimientos quirúrgicos tienen un factor de riesgo predominante para la sensibilización al látex. Un adulto sometido a reiteradas cirugías tienen una menor sensibilización al látex que los niños con espina bífida.3
Se estima que el 70% de los pacientes con mielomeningocele (MMC) presenta algún grado de alergia al látex, contra el 1% de la población en general. Machado y col. refirieron que los pacientes con MMC son los más sensibles al látex por el contacto muy frecuente y precoz.3
Otros autores como Sparta y col. incluyen dentro del grupo de riesgo (ver Cuadro 1) a los RN con malformaciones genitourinarias, al demostrar que un tercio de los que tienen este diagnóstico tienen sensibilidad o alergia al látex, pacientes que generalmente requieren reiteradas cirugías, en las cuales por cada exposición previa al látex aumenta trece veces la posibilidad de alergia al látex.3
Cabe destacar que la sensibilización se define por la presencia de anticuerpos, inmunoglobulina E (IgE) en sangre, los cuales aumentan con la exposición reiterada y manifiestan una alteración de la respuesta con síntomas propios de la alergia. La alergia se refiere a cualquier reacción inmunomediada con síntomas clínicos, que incluye reacciones de hipersensibilidad.4
El aumento de la incidencia en la sensibilización al látex desde los años 80 ha sido constante, hasta situarse en la segunda causa más frecuente de anafilaxia en el entorno del área quirúrgica-anestésica.
La prevención es el método más eficaz contra la alergia al látex;5 incluye la selección de productos, los protocolos y la futura erradicación del componente. En la Argentina, el cambio ya se ha iniciado, pero todavía falta mucho camino por recorrer.
En el 2009, en el Hospital de Pediatría Juan P. Garrahan se designa un quirófano exclusivo “latex free” y en la UCIN se adquieren material descartable e insumos libres de látex para la atención de los pacientes de riesgo.
Las proteínas del látex ingresan al organismo por distintas vías: tópica, intravenosa e inhalatoria,6 dando por resultado un cuadro clínico con síntomas variados, que se observan en adultos y niños, y difícilmente se presenten en el periodo neonatal (Cuadro 2).